jueves, 7 de julio de 2011

Interesante reflexión

Desechando lo desechable



Seguro que el destino se ha confabulado para complicarme la vida.

No consigo acomodar el cuerpo a los nuevos tiempos.

O por decirlo mejor: no consigo acomodar el cuerpo al "use y tire" ni al "compre y compre" ni al "desechable".

Ya sé, tendría que ir a terapia o pedirle a algún siquiatra que me medicara.

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los gurises.

Los colgábamos en la cuerda junto a los chiripás; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos. nuestros nenes. apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales).

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!

Sí, ya sé. a nuestra generación siempre le costó tirar.

¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables!

Y así anduvimos por las calles uruguayas guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad.

¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor.

Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra.

Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto.

Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plast de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de alpaca en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en que las cosas se compraban para toda la vida.

¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!

La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza.

Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.

¡Nos están jodiendo!

¡¡Yo los descubrí. lo hacen adrede!!

Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo.

Nada se repara.

¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike?

¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommier casa por casa?

¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?

¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?

Todo se tira, todo se deshecha y mientras tanto producimos más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.

El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!!

¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de 50 años!

Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon.

La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan.

Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban.

De por ahí vengo yo.

Y no es que haya sido mejor.

Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el "guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo" pasarse al "compre y tire que ya se viene el modelo nuevo".

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya sí era un nombre como para cambiarlo)

Me educaron para guardar todo.

¡Toooodo!

Lo que servía y lo que no.

Porque algún día las cosas podían volver a servir.

Le dábamos crédito a todo.

Sí. ya sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no.

Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas de jardinera. y no sé cómo no guardamos la primera caquita.

¡¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?!

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones.

El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto.

Y guardábamos.

¡¡Cómo guardábamos!!

¡¡Tooooodo lo guardábamos!!

¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!

¡¿Cómo para qué?!

Hacíamos limpia calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares.

Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela.

¡Tooodo guardábamos!

Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus.

Y las cosas que nunca usaríamos.

Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón.

Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar.

Cañitos de plástico sin la tinta, cañitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón.

Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraran al terminar su ciclo, los uruguayos inventábamos la recarga de los encendedores descartables.

Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de paté o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.

¡Y las pilas!

Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa.

Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más.

No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. eran guardables.

¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al cuadril!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque del Banco de Seguros para hacer cuadros, y los cuentagotas de los remedios por si algún remedio no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos.

Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posamates, y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de cartas se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía "éste es un 4 de bastos".

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal.

Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos.

Así como hoy las nuevas generaciones deciden "matarlos" apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada. ni a Walt Disney.

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron "Tómese el helado y después tire la copita", nosotros dijimos que sí, pero. ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.

Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos.

Las primeras botellas de plástico -las de suero y las de Agua Jane- se transformaron en adornos de dudosa belleza.

Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos.

No lo voy a hacer.

Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.

Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero.

No lo voy a hacer.

No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.

No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.

De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva.

Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo que la bruja me gane de mano ... y sea yo el entregado.

Y yo...no me entrego.

Escrito por Marciano Duránhttp:/ www.marcianoduran.com.uy

jueves, 30 de junio de 2011

Pero voten PRI

Esto ya es el colmo, pero no me extraña a sabiendas de como se maneja este negocio en este país... En fin es solo cuestión de que los mexiquenses decidan si a un candidato que los represente verdaderamente o que voten las putas, porque ellos, sus hijos no sabrán...


El encuentro Calderón-Sicilia



Francamente no hallo respuesta aún ante lo que ví, lo único que me queda preguntarme de tantas y tantas son dos cosas escencialmente: ¿Sicilia fue en verdad tan benévolo, tan compasivo que aplicó la ética cristiana de perdonar? ó ¿Calderón es en verdad un ser tan hipócrita y tan retórico que conmovió con sus sentimientos al estilo José López Portillo? De eso no se sabe, solo el tiempo lo decidirá, mientras tanto lo resumo en este brillante poema:






De Momis Otra Vez:
Conmovedora la escena,
por poquito suelto el llanto…
…pero de bochorno y pena
¿para esto marcharon tanto?

Que se usó de la estrategia
convocando al enemigo,
pero ¿perder la congruencia
y abrazarlo como amigo?

Y luego los chistes malos,
las sonrisitas, ¡cual fiesta!
Incluso hasta hubo regalos.
¿Pues qué no era una Protesta?

Y díganme lo que gusten
los que siguen al poeta.
¡Pero después no se asusten
del rechazo que hoy despierta!

jueves, 23 de junio de 2011

El preludio a la privatización de la educación en México.

Karina Avilés
Periódico La Jornada
Jueves 23 de junio de 2011, p. 42

La presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, se preguntó: “¿Qué haremos con tantas normales, ya nopatitos, con tantos monstruos de normales?” y exigió no pretender igualar la situación educativa de México con la de Fidalencia –en lugar de Finlandia–, país número uno en el mundo en el desempeño de sus alumnos.

Al pasar de la crítica al acuerdo con la lideresa, el presidente de la Fundación Televisa y de Mexicanos Primero, Claudio X. González, pidió el cierre de las escuelas formadoras de docentes, ya que, dijo, “hay muchas muy mediocres y unas que son un hervidero de política y de grilla”.

En el contexto de inicio de los trabajos del quinto Congreso Nacional de Educación, Gordillo indicó que debe imperar más la política educativa que la política electoral y expresó que si la Secretaría de Educación Pública (SEP) no asume el papel que le corresponde y no complementa nuestro sistema de enseñanza, estamos mal.

Reiteró que hemos tenido gobiernos que no han hecho de la educación una prioridad de Estado, lo cual es dramático. Por ello, dijo, ha llegado el momento de que las administraciones, del color que sean, conviertan a la educación en una política de Estado.

En el Centro Cultural del México Contemporáneo, donde Claudio X. González fue el invitado especial, la ex priísta señaló que el cambio estructuralque ella pide para las normales traerá problemas políticos.

Explicó que “ya no hay dinero, ya no hay empleo,ya no tenemos posibilidad de cobertura ni de lugares en estos planteles. Además, se quejó de una demanda de más de 200 mil maestros por plaza.

Consideró que el esquematradicional de las normales ya no funciona para formar a los maestros y ciudadanos del siglo XXI. La lideresa aprovechó para demandar a la SEP un año sabático para los docentes porrquesólo así vamos a elevar la calidad de la educación.

Hizo un exhorto para revisar el presupuesto nacional con la finalidad de verificar si los recursos correspondientes van al sector educativo, ya que algunas veces van a otros menesteres, no necesariamente ilícitos, pero a otras partes de gobierno, como plazas públicas, carreteras, a solucionar la nómina de tal o cual cuestión y el cargo se hace al presupuesto.

Antes, Claudio X. González comentó que las normales han sido tema de plática con la maestra. ¿Cuándo nos vamos a atrever a cerrar las que se tienen que cerrar y a meter la lana a las que van a preparar a los maestros del futuro de nuestro país? –preguntó retóricamente–.Se va a requerir de mucha voluntad y de mucho valor y de que nos aguantemos la turbulencia porque sin turbulencia no hay cambio.

En lugar de las normales planteó abrir la oferta de otras instituciones privadas y públicas. Dijo que Televisa realiza telenovelas con causa, pero el diseño de la televisión es para entretener, no para educar.

En su extensa presentación intercambió elogios con la maestra al punto que las diferencias entre el SNTE y Mexicanos Primero se olvidaron y sostuvo que en Michoacán y Oaxaca la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación comete un crimen contra la juventud, ya que los niños oaxaqueños han perdido un año entero por los paros. Por último advirtió que si la educación sigue dando resultados pobres, México se llevará 327 años en alcanzar a Shanghai –primero del mundo en matemáticas.

Gordillo le agradeció hacer por laescuela pública, lo que muchos de su clase no hacen. Y exhortó a elevar las alas cual águilas fuertes. Ya no más lo que vemos, ya no más depresión, ya no más tristeza.


miércoles, 25 de mayo de 2011

Gracias a Dios :)

“El Equipo”, fuera del aire
La Redacción


MÉXICO, D.F., 23 de mayo (apro).- La serie televisiva “El Equipo”, cuya esencia es ensalzar a la Policía Federal, saldrá del aire este viernes.

Televisa anunció el fin de la serie, con apenas tres semanas de transmisiones.

El periodista de Proceso, Jorge Carrasco, anticipó que altos mandos del Ejército mexicano estaban inconformes por la difusión de la serie que defendía el desempeño del secretario de Seguridad Pública Genaro García Luna.

“El programa, que gozó del horario estelar de la televisora, generó molestia y reclamos principalmente entre miembros de las Fuerzas Armadas, cuyos altos mandos tienen diferencias con García Luna desde el principio del gobierno de Felipe Calderón.

“Los militares nunca han confiado en él ‘por sus antecedentes’ en la Procuraduría General de la República, donde el expresidente Vicente Fox lo hizo director de la desaparecida Agencia Federal de Investigaciones (AFI). Se lo dijeron desde un principio a Calderón”.

Desde su aparición, la serie provocó dudas en la clase política, al sospechar que era patrocinada con recursos públicos de la dependencia dirigida por García Luna.

Arturo Santana Alfaro, presidente de la Comisión de Participación Ciudadana e integrante de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados, exigió que el programa saliera del aire y se castigara a García Luna, aunque previó: “Es difícil que se haga algo contra el supersecretario García Luna, que hace lo que quiere con toda impunidad”.


lunes, 9 de mayo de 2011

Yo me uno a estos diez maravillosos consejos!!!

Diez Consejos para Mantenerse Militando Abajo y a la Izquierda


De Frei Betto

(Padre brasileño de la Teología de la Liberación)


1. Mantenga viva la indignación
Verifique periódicamente si usted es realmente de izquierda. Adopte el criterio de Norberto Bobbio: la derecha considera la desigualdad social tan natural como la diferencia entre el día y la noche. La izquierda, por el contrario la encara como una aberración a erradicar.
Cuidado: usted puede estar contaminado por el virus socialdemócrata, cuyo principal síntoma es utilizar métodos de derecha para obetener conquistas de izquierda y, en caso de conflicto, desagradar a los pequeños para no quedar mal con los grandes.


2. La cabeza piensa donde pisan los pies
No es posible ser de izquierda sin mancharse los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, sufre, se alegra y celebra sus creencias y sus victorias. Teoría sin práctica es hacerle el juego a la derecha.


3. No se avergüence de creer en el socialismo
El escándalo de la Inquisición no hace que los cristianos abandonen los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el Este europeo no debe llevarle a usted a desterrar el socialismo del horizonte de la historia humana.
El capitalismo, que está en vigor hace ya 200 años, ha fracasado para la mayoría de la población mundial. Hoy somos 6 mil millones de habitantes. Según el Banco Mundial, 2.800 millones sobreviven con memos de 2 dólares por día, y 1.200 millones con menos de un dolar por día. La globalización de la miseria no es mayor gracias al socialismo chino, que, a pesar de sus errores, asegura alimentación, salud y educación a 1.200 millones de personas.


4. Sea crítico sin perder la autocrítica
Muchos militantes de izquierda cambian de lado cuando empiezan a buscar tres pies al gato. Marginados por el poder, se vuelven amargados, y acusan a sus compañeros/as de errores y vacilaciones. Como dice Jesús, ven la paja en el ojo del otro, y no la viga en el suyo. Ni se comprometen para mejorar las cosas. Se quedan como meros espectadores y jueces, y, poco a poco, son cooptados por el sistema.
La autocrítica no consiste sólo en admitir los propios errores, sino admitir ser criticado por los/as compañeros/as.


5. Sepa diferenciar entre militante y "militonto"
Militonto es aquel que presume de estar en todo, participar en todos los actos y movimientos, actuar en todos los frentes. Su lenguaje está lleno de las grandes palabras y los efectos de su acción son superficiales.
El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; se cualifica en una determinada forma y área de actuación o actividad, valora sus vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios.


6. Sea riguroso en la ética de la militancia
La izquierda actúa por principios. La derecha, por intereses. Un militante de izquierda puede perder todo –la libertad, el trabajo, la vida…- menos la moral. Sin moral, desmoraliza la causa que defiende y encarna, y presta un inestimable servicio a la derecha.
Hay tipos amarillos disfrazados de militantes de izquierda. Es el sujeto que se compromete teniendo en vista sobre todo su ascenso hacia el poder. En nombre de una causa colectiva, busca en realidad su interés personal.
El verdadero militante -como Jesús, Gandhi, Che Guevara- es un servidor, dispuesto a dar la propia vida para que otros tengan vida. No se siente humillado por no estar en el poder, ni orgulloso por estarlo. El no se confunde a sí mismo con la función que ocupa.


7. Aliméntese con la tradición de la izquierda
Es preciso oración para cultivar la fe, cariño para nutrir el amor de la pareja, y "volver a las fuentes" para mantener encendida la mística de la militancia. Conozca la historia de la izquierda, lea (auto)biografías como el "Diario del Che en Bolivia", y novelas como "La Madre" de Gorki, o "Las uvas de la ira" de Steinbeck.


8. Prefiera el riesgo de equivocarse con los pobres, a la pretensión de acertar sin ellos
Convivir con los pobres no es fácil. Primero suele darse una tendencia a idealizarlos. Luego se descubre que entre ellos se dan los mismos vicios que en las demás capas sociales. Ellos no son mejores ni peores que los demás seres humanos. La diferencia es que son pobres, o sea, personas privadas injusta e involuntariamente de los bienes esenciales de la vida digna. Por eso es por lo que estamos a su lado. Por una cuestión de justicia.
Un militante de izquierda jamás negocia los derechos de los pobres y sabe aprender con ellos.


9. Defienda siempre al oprimido, aunque aparentemente no tenga razón
Son tantos los sufrimientos de los pobres del mundo que no se puede esperar de ellos actitudes que tampoco siempre aparecen en la vida de quienes tuvieron una educación refinada.
En todos los sectores de la sociedad hay gente corrompida y bandidos. La diferencia es que, en la élite, la corrupción se hace con la protección de la ley y los bandidos son defendidos mediante mecanismos económicos sofisticados, que permiten que un especulador lleve una nación entera a la ruina.
La vida es el don mayor de Dios. La existencia de la pobreza clama al cielo. No espere jamás ser comprendido por quien favorece la opresión de los pobres.


10. Haga de la oración un antídoto contra la alienación
Orar es dejarse cuestionar por el Espíritu de Dios. Muchas veces dejamos de rezar para no oír el llamado divino que exige nuestra conversión, o sea, el cambio de rumbo en la vida. Hablamos como militantes y vivimos como burgueses, acomodados, o en la fácil posición de jueces de quien lucha.
Orar es permitir que Dios subvierta nuestra existencia, enseñándonos a amar como Jesús amaba, liberadoramente.